Sabemos que la nueva Ley de Universidades (la LOSU) se encuentra en la antesala de ser aprobada, pero ni la comunidad universitaria, ni los sindicatos que no formamos parte del grupo de sindicatos más representativos tenemos información de cómo se está modificando el anteproyecto de ley del Ministerio de Universidades desde que salió del Consejo de Ministros a principios de septiembre de 2021, anteproyecto que nos inquieta en muchos aspectos.

Puesto que no nos queda más remedio que ir analizando las normas una vez aprobadas, en base a hechos consumados, empezamos nuestro análisis con el “Real Decreto 822/2021, de 28 de septiembre, por el que se establece la organización de las enseñanzas universitarias y del procedimiento de aseguramiento de su calidadque profundiza en los cambios en la organización de las enseñanzas universitarias con la excusa de asegurar su calidad cuando más bien continúa por la senda privatizadora de la Universidad que se desarrolla coordinadamente en las diversas normas que se están sucediendo desde hace años hasta la actualidad. De hecho, este RD afianza la actividad de carácter empresarial en la educación superior atendiendo a intereses de la Universidad privada, así como de compañías de negocios, condicionando a la Universidad Pública a los mismos. Señalamos, salvo mínimos avances parciales como en el Estatuto de Personal Investigador Predoctoral en Formación, un contexto universitario de deterioro de las condiciones laborales del PDI/PI. Se adoptan reivindicaciones y términos propios de ámbito empresarial, tales como “organización adaptada”, “flexibilidad”, “economía”, etc., que se han articulado durante décadas en contra de los intereses de quienes vendemos nuestra fuerza de trabajo para ganarnos la vida. Asimismo, las actuales normativas en la educación superior junto con ésta están acentuando la brecha que expulsa progresivamente a capas crecientes de estudiantado del pueblo trabajador de la educación superior. A la vez este RD afianza las bases de nuevas formas de negocio en la Universidad dirigido a un mercado estrictamente económico, universitario y no universitario, que traspasa con creces las actividades culturales y de divulgación de la ciencia que pudieran considerarse dentro de la “Cultura y Extensión Universitaria”.

Términos como “emprendimiento” y “competitividad” están consolidados en entornos empresariales y de negocio, pero el sistema de dominación capitalista planificadamente los introduce en el ámbito universitario académico y científico para ocultar el hecho de que no es prioritario fomentar la ciencia, la cultura, el conocimiento y la investigación por parte de quienes deciden destinar a la investigación base estatal anual una suma dineraria un poco superior al coste de 4 aviones Eurofighter (100 millones de euros por cada uno de ellos) mientras que el Gobierno del Estado se gasta 2.000 millones de euros en la compra de 20 aviones de este tipo, que tienen un coste de 40 mil euros por hora de uso. Es evidente que algo falla, porque que nosotros y nosotras sepamos, España no está oficialmente en guerra en ninguna parte del mundo, sin embargo cada año es necesario “competir” para conseguir algo de financiación estatal para investigación.

Observamos en nuestra Universidad que la actitud por parte de la Administración hacia algunas plantillas que se encuentran trabajando en el mismo centro de trabajo evidencia una ausencia de interés preocupante. Ya hemos comentado en varias ocasiones información acerca de la situación de las compañeras que se encuentran trabajando en la cafetería del edificio Altabix. Sólo faltaba que con la enorme cantidad de despropósitos que han sufrido, como el hecho de que sólo sacaran a media plantilla del ERTE, que a alguna compañera la sacaran a tiempo parcial cuando todas tienen jornadas a tiempo completo, que no se cubrieran las bajas que se han dado debido al extenuante ritmo de trabajo al que la empresa Catering 45 las ha sometido, que recientemente a alguna de ellas la vuelvan a enviar al ERTE dejando a una única persona en la barra (en plena crisis del Omicron), que se cambien los precios de los productos de la cafetería de un día para otro sin previo aviso, todo esto sin ver acciones claras que evidencien intenciones por parte del Vicerrectorado de Infraestructuras de buscar una solución favorable a las trabajadoras, resulte ahora que es que la cafetería “no es rentable” o que las compañeras no son lo suficientemente “emprendedoras”. La obligación a la que nos somete la ideología dominante a estar día a día compitiendo contra otros compañeros y compañeras, a mostrarnos con motivación independientemente de cómo te esté golpeando la vida, a afrontar todas las situaciones de abuso intolerable siempre con una sonrisa, es un desgaste absurdo de energías que lo único que pretende es dejar en la estacada a base de frustración a la gran mayoría de nosotros y nosotras.

Hay muchísimo trabajo sindical por hacer en nuestro centro de trabajo, no necesariamente en las mesas de negociación, en el comité de empresa o en las juntas de personal. Puesto que conocemos la forma de operar de los sindicatos más representativos en todos los niveles: estatal, regional y local, que siempre aflojan las críticas a las normas que desde alguna administración se pretenden aprobar en cuanto se les llama a la mesa y se sientan a negociar, siempre de espaldas a quienes quedamos por debajo y sufrimos los acuerdos que ellos y ellas alcancen. Este comportamiento lo conocemos sobradamente. Lo que no esperábamos era que estos mismos compañeros y compañeras sindicalistas nos cerraran la puerta de entrada a los órganos de representación en la UMH (Comité de Empresa, JPAS y JPDI) como delegados sindicales con voz y sin voto, curiosamente con la misma fundamentación legalista que la que ha usado el Rector para no reconocernos como interlocutores sociales y de esta manera, negarnos la información para realizar acción sindical.

Somos un sindicato de reciente creación, con una gran vocación sindical y nos gustaría poder daros buenas noticias, mensajes amables y agradables, que os hicieran esbozar una sonrisa, pero desgraciadamente la realidad es tozuda y nos queda un largo camino por recorrer en el movimiento obrero, especialmente en el seno de nuestra universidad.

Os deseamos un feliz y conscientemente combativo 2022.

Sección Sindical CSO-UMH